Hace unos días, el diario INFORMACIÓN en su edición digital, publicaba un breve artículo sobre una de las adicciones más frecuentes de esta era digital. Sinceramente entiendo perfectamente a lo que se refiere. Los que tenemos un blog, como es mi caso y nos autoimponemos la obligación de actualizarlo con bastante frecuencia entendemos perfectamente de lo que habla.
El hecho además de compaginar la actividad profesional con la actividad política municipal, disponer de varias cuentas de correo, actualizar un blog, administrar comentarios, intentar estar al tanto de temas de actualidad para seguir actualizando a su vez el blog y, en definitiva, ponerse al tanto de los diferentes "gadgets" y recursos para que la página funcione mejor, necesitamos sin duda una dieta digital para desconectarnos de tanta actividad.
Por otra parte, no se si os sucederá que el hecho de que para estar de alta en multitud de servicios haya que facilitar nuevas contraseñas. Llega un momento que tienes que llevar una agenda para todas y cada una de ellas, claves de acceso a cuentas, etcétera. Paradojicamente, recomiendan que esas contraseñas se memoricen y que no se almacenen en un soporte que pueda sernos sustraído, pero al final lo único que no falla es la libretita donde apuntar todas ellas, porque por otra parte, hay muchas páginas que obligan a cambiarla cuando hace semanas o meses que no has accedido.
Todo ello sumado, hace que nos preguntemos cómo es posible que hace solamente diez o doce años pudiésemos vivir sin móviles, sin internet y, sin embargo, el mundo, los negocios y todos los aspectos de la vida funcionaban. Lo dicho, internet y nuevas tecnologías SÍ, pero sabiéndolas utilizar y dosificar y, sobre todo, sabiendo desconectar cuando toca.
El hecho además de compaginar la actividad profesional con la actividad política municipal, disponer de varias cuentas de correo, actualizar un blog, administrar comentarios, intentar estar al tanto de temas de actualidad para seguir actualizando a su vez el blog y, en definitiva, ponerse al tanto de los diferentes "gadgets" y recursos para que la página funcione mejor, necesitamos sin duda una dieta digital para desconectarnos de tanta actividad.
Por otra parte, no se si os sucederá que el hecho de que para estar de alta en multitud de servicios haya que facilitar nuevas contraseñas. Llega un momento que tienes que llevar una agenda para todas y cada una de ellas, claves de acceso a cuentas, etcétera. Paradojicamente, recomiendan que esas contraseñas se memoricen y que no se almacenen en un soporte que pueda sernos sustraído, pero al final lo único que no falla es la libretita donde apuntar todas ellas, porque por otra parte, hay muchas páginas que obligan a cambiarla cuando hace semanas o meses que no has accedido.
Todo ello sumado, hace que nos preguntemos cómo es posible que hace solamente diez o doce años pudiésemos vivir sin móviles, sin internet y, sin embargo, el mundo, los negocios y todos los aspectos de la vida funcionaban. Lo dicho, internet y nuevas tecnologías SÍ, pero sabiéndolas utilizar y dosificar y, sobre todo, sabiendo desconectar cuando toca.
Efectivamente es un coñazo tener que tener tantas contraseñas. En la mayoría de webs cuando intentas acceder ya no te acuerdas. El mail que diste en su día ya lo has cambiado. Al final, las vacaciones para mi son desconectar de todo y disfrutar simplemente del tiempo para uno mismo y para con los tuyos. Ya queda poco
ResponderEliminarCarmen
Yo también leí ese artículo y pensé en hacer la cuenta de dispositivos que manejo, para calcular mi nivel de obesidad digital. Lo que está claro es que necesitamos unas vacaciones ¿no te parece?
ResponderEliminarPersonalmente, los que llevamos una actividad digital, digamos, normal, es decir, acceder a periódicos digitales, estar dados de alta en una o dos redes sociales y poco más, no solemos agobiarnos demasiado. El rollo es cuando necesitas una conexión permanente. Hay gente que lleva el portátil a todas partes y está todo el día conectado, chateando, actualizando el face, y cosas por el estilo. Esos sí necesitan dieta digital, y necesidad de más contacto con la vida real, que al final el ordenador, como el sofá, hace el culo gordo además de saturar la mente
ResponderEliminarTófol
Hace falta dieta digital, dieta de información, dieta de política, dieta de malos rollos. Hacen falta, en definitiva, vacaciones para resetear el cerebro y volver con fuerzas renovadas. Ya queda menos
ResponderEliminarToni
El gobierno interviene la CAM
ResponderEliminarhttp://www.elmundo.es/elmundo/2011/07/22/economia/1311353353.html
Otra muestra del "gran trabajo" hecho por Camps y de sus "sacrificios" y de lo bien que han luchado por defender lo nuestro.
Rascayú
Es bueno tener la información gracias por publicarla
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