
Cuando ayer explicaba que, en el pleno del pasado lunes, la alcaldesa hizo una demostración de lo que significa "salirse por la tangente", puse tres ejemplos de la manera de actuar de esta política, que ha hecho de salvar su trasero el principal objetivo y finalidad especialmente en los últimos cinco años. Resulta inexplicable, a día de hoy, y una auténtica anomalía del sistema democrático, que con todo lo que le ha llovido, lo que tiene pendiente y los cadáveres políticos que ha dejado en el camino, Mayte Parra siga presidiendo la corporación de Ibi. No obstante que deje de hacerlo es algo como dejar de ser joven, ES SIMPLEMENTE CUESTIÓN DE TIEMPO.
En el turno de control a los miembros del equipo de gobierno, le pregunté a la alcaldesa cómo era posible que hubiese designado personal de confianza a una persona que había sido SECRETARIO GENERAL DEL PP LOCAL, y que posteriormente a esa persona, a la que ella firmó un decreto designándole como personal de confianza, por tanto con sueldo "a dedo" pagado por todos los ibenses y vinculado directamente al político que lo designa, se le hubiesen concedido también cientos de miles de euros en contratos "negociados y sin publicidad", es decir, por vía directa, a esta misma persona, a sus empresas o a empresas con vínculos familiares directos. Y que además de por todo lo que ya se lo venimos pidiendo, la revelación de estos datos DEBE DE CONLLEVAR SU DIMISIÓN INMEDIATA.
A la alcaldesa esto directamente le inquieta, la pone nerviosa, sabe que en este tema se la juega. Sabe que sus actuales compañeros de gobierno también se preguntan lo mismo que yo y lo mismo que al parecer también se pregunta e investiga el juzgado. Porque, le guste a la alcaldesa o no, ASÍ FUERON LAS COSAS. De hecho, a la hora de contestar, no entró en por qué "QUINA CASUALITAT", SEIS EMPRESAS DIRECTAMENTE VINCULADAS A UN EXSECRETARIO GENERAL DEL PP al que Mayte nombró como cargo de confianza en toda la legislatura 2007-2011 y que fue cesado a principios de esta (su continuidad era insostenible). Ella prefirió centrarse en la táctica de irse por los cerros de Úbeda o salirse por la tangente, que además de que le mola más, le permite no contestar lo que le preguntan porque no le gusta o porque no le conviene. O sobre todo, porque la respuesta es obvia. Y dijo, que ella no había nombrado a ningún secretario general del PP como cargo de confianza y que, faltaría más, el hecho de que alguien sea militante del PP no le impedía ser contratado por el Ayuntamiento de Ibi, o que se le comprasen bienes o servicios.
La mentira es un arte que el quíntuple imputado Miguel Ángel Agüera manejaba con destreza. Mayte, que era su subalterna y su segunda, tampoco en esto ha adquirido tanta destreza y se le nota cuando miente, pero se le nota mucho. Porque yo dije bien, y me reafirmo, que esta persona a la que colocó en un puesto clave en el almacén municipal, donde se compraba mucho material, desde donde salieron cientos de facturas de todo pelaje y condición y al que luego, tanto a él como a sus empresas y a empresas de sus familiares se le adjudicaron cientos de miles de euros en contratos, compras y servicios de muy difícil explicación, fue el secretario general del PP local que precedió a Rafael Pastor en su cargo. Y fue la alcaldesa quien lo nombró cargo de confianza. Y fue bajo el mandato de la alcaldesa y siendo SU CARGO DE CONFIANZA cuando se le adjudicaron trabajos de muy, muy, pero que muy difícil explicación. Eso debe de preocuparle mucho más que la visa. Sus compañeros saben que esto huele, más bien directamente apesta. Y que contarles que una comida o una cena un fin de semana en Madrid cuando venía de no sé qué feria puede colar, pero adjudicar la instalación de puertas, ventanas y material diverso siempre a las mismas empresas relacionadas con un cargo de confianza de la alcaldesa tiene una explicación bastante más complicada. Lo que esperamos es que tenga que explicarse cuanto antes en otro foro, que ya está tardando.












