Última entrevista en Radio Ibi correspondiente al 10 de ABRIL del año 2015

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jueves, 26 de enero de 2012

Y llegó el veredicto..


ASTRUD "Todo nos parece una mierda"

El vídeo que encabeza esta entrada, con el genial tema de ASTRUD "Todo nos parece una mierda", es directamente lo que pensé cuando a eso de las 19'45 de la tarde se anunciaba en directo el veredicto de NO CULPABILIDAD del expresidente Camps, por 5 votos contra 4 de los miembros del jurado.

Decir que acatamos las sentencias judiciales es una perogrullada tan grande como aceptar que amanece cada día. Qué otra nos queda. Pero en mi caso no voy a ser diplomático ni políticamente correcto en absoluto: no la comparto en absoluto, como por cierto, cientos de miles de ciudadanos no comparten sentencias que se dictan cada día y se aguantan. Y no por el señor Camps como persona y como ser humano, contra el que nada tengo, sino por el mensaje que cabía lanzar a toda la clase política en general. Estoy convencido que Camps no ha recibido más regalos en atención a su cargo que los que puedan haber recibido miles de cargos públicos repartidos por toda España, desde concejales de pueblo, pasando por alcaldes, alcaldesas, diputados, ministros y hasta presidentes del gobierno, incluyendo a su majestad el Rey. En ese sentido, y solamente en ese sentido, puedo comprender que Camps se haya sentido una víctima cuando en su momento y en el contexto de aceptación y comprensión generalizada de esos comportamientos era "lo que todos hacían".

Pero precisamente eso es lo que creo que se enjuiciaba en este proceso, y Camps y Costa eran los chivos expiatorios de toda una generación de políticos que han hecho de comportamientos poco edificantes la norma. Y no nos engañemos, la sociedad, la valenciana, la española y casi me atrevo a decir que gran parte de la europea, especialmente los países mediterráneos, ha asumido en gran parte que eso es así y que, llegado el caso y ostentando cargos con poder político, habrían hecho lo mismo o más. Porque eso en última instancia es lo que sucede, que los compatriotas que han formado parte del jurado que ha declarado a Camps no culpable y por tanto no responsable penalmente, forman parte de la misma ciudadanía que meses antes había dado la mayoría absoluta a ese mismo ciudadano. Era imposible que no hubieran leído los extractos de las conversaciones grabadas, lo de "amiguito del alma" y "te quiero un huevo". Era imposible que desconocieran que los líderes de la trama corrupta se habían adjudicado montajes y contratos millonarios a dedo, engordados ficticiamente para repartir suculentas comisiones. Y conociéndolo todo dieron a Camps mayoría absoluta. Y sin ir más lejos aquí en Ibi así fue.

Por eso, con este veredicto Valencia se erige definitivamente en la capital del MENFOTISME, esa nueva ideología que debería de generar un nuevo partido al margen del PP, del que Camps debería de ser nuevo candidato acompañado por todos sus acólitos y presentarse a las próximas elecciones. Estoy seguro que ganaba. Ahora, cuando no haya dinero para calefacción, cuando cierren centros de salud, cuando las farmacias no cobren, cuando la enseñanza pública tenga que convertirse en concertada (pagando los padres una parte de lo que hasta ahora era gratis) y la concertada en privada, cuando sigamos enterándonos de que Valmor hacía las cosas por el doble de lo que costaban para sangrar a las arcas públicas, y cuando ahítos de escándalo, ineficiencia y mala gestión, nos lamentemos al aire, recordemos que todo nos daba igual, o por lo menos le daba igual a una mayoría de nuestros conciudadanos. No se juzgaba a Camps por dejar la comunidad Valenciana arruinada y esquilmada, pero de esto último sí es culpable él y toda su cuadrilla. Y por cierto, quien exigió a Camps dimitir de su cargo fue Mariano Rajoy. Ahora, las quejas, al maestro Armero. Ric Costa que pida cien gramos de caviar al Bigotes y un poco de champán para celebrarlo y el resto a fer-se fotre. Y aún queda el juicio de Gürtel y el de Brugal, y ahí no hablamos sólo de trajes. Vorem qué pasa.