
Llevamos varios días desayunándonos con algunas de las "perlas" que se han ido desprendiendo, tras el levantamiento del secreto de Sumario del caso "Brugal", conocida marca de ron que, a este paso, va a tener que pedir o royalties o daños y perjuicios a una veintena de cargos peperos valencianos, según les vaya la cosa.
El caso es que desayunarse todos los días con extractos de conversaciones de la flamante alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, con uno de los principales constructores de la provincia y propietario o adjudicatario del 70% del suelo urbanizable de la capital, no es plato de gusto para nadie. Por otra parte, se desvela que la estrategia de los regalos para buscar el favor político seguida al parecer en la trama Gürtel, creó escuela (o venían de la misma) y fue de constante aplicación en el caso Brugal.
Luego, en Valencia obtiene el PPCV mayoría absoluta con un mínimo desgaste (70.000 votos menos que en las últimas elecciones) y en Alicante arrasa Sonia Castedo. Pero pocos días después (estaba cantado), comienza a salir porquería variada de unos sumarios que tienen decenas de miles de folios. La estrategia de los políticos implicados, a parte de hacer el avestruz y tratar de minimizar las informaciones, es esgrimir sus resultados electorales. Claro está, si su estrategia es la de decir, me da igual lo escandaloso de las revelaciones "porque he ganado", muchos ciudadanos también podemos decir, me da igual que hayas ganado, porque no me representáis, y menos con un 40% de abstención, lo que supone que muchos políticos, aún con mayoría absoluta, no representan ni a un tercio de la sociedad.
Eso, entre otras cosas, es lo que denuncian miles de indignados del movimiento 15-m, hartos de tanta poca vergüenza, tanta tomadura de pelo, tanta corruptela sin condena ni castigo y hartos, en definitiva, de que al final los únicos que paguen el pato de la crisis, sean el eslabón más débil de la cadena. Por cierto, una de las principales reivindicaciones de este movimiento y que en todas las encuestas sale con más de un 90% de partidarios, es la necesidad de LISTAS ABIERTAS y de un sistema electoral más proporcional. ¿Seguirán los dos grandes partidos haciendo el dontancredo y mirando a otro lado? ya verán como sí, porque les sigue interesando que este cotarro siga igual. Eso si la mayoría de indignados no lo remedia
