Ayer tuvo lugar un pleno extraordinario convocado con dos puntos exclusivamente. Un servidor estaba fuera por motivos profesionales y, por tomármelo con humor, voy a comenzar a pensar que ya va siendo mucha casualidad que coincidadn plenos extraordinarios y cambios en las convocatorias de los ordinarios cuando algunos concejales no podemos asistir. Especialmente porque los dos puntos del orden del día podían perfectamente haberse incluido en el pleno ordinario que había tenido lugar pocos días antes y a estas alturas sigo sin entender el motivo de convocarlo de manera extraordinaria, máxime cuando aún no se ha producido el relevo de José Vicente Verdú y por tanto debe de tomar posesión quien vaya a ser el nuevo concejal o concejala de Esquerra Unida.
Dicho lo anterior, iban a pleno dos cuestiones. Una relativa al cambio de la calificación jurídica del solar que ocupa el edificio del palacio de Justicia, en relación al nuevo convenio que nos propone la Consellería, después de haber incumplido todos y cada uno de los puntos del primer convenio que ellos mismos redactaron y firmaron en su día. Lógicamente la oposición se abstuvo. No podemos fiarnos de quien ha incumplido flagrantemente, no pagando ni una sola de las cuotas del préstamo que el pueblo de Ibi tuvo que solicitar y que estamos pagando religiosamente. Cuando tengamos el nuevo convenio en el que dicen que ahora sí van a pagar, nos pronunciaremos. Mientras tanto, que se lo hagan ellos.
Luego se votaba el reconocimiento extrajudicial de una serie de facturas que los diferentes proveedores han emitido por servicios prestados al Ayuntamiento y que no se han pagado por presentarse una vez cerrado el ejercicio correspondiente, siempre según la versión del interventor. Y una vez, más, por unanimidad se volvió a votar dejar fuera una factura de la empresa que viene colocando el alumbrado extraordinario desde hace más de ocho años, por un importe superior a 48.0000.- Euros, además de otra relativa a una certificación de obras en la remodelación del vertedero de San Pascual. Respecto a la primera de estas dos, nuestra postura es la misma que manifestamos en su día. Nos parecen inadmisibles las adjudicaciones por importes que, según la ley de contratos de las administraciones públicas, requerirían del preceptivo concurso y que han sido un auténtico coladero de facturas por cientos de miles de euros a empresas a las que se han contratado obras o servicios A DEDO. Así opinaba también el SÍNDIC DE COMPTES en el informe que lleva meses colgado en el margen derecho de este blog, considerando una flagrante irregularidad este abuso así como el exceso de utilización del contrato denominado, NEGOCIADO SIN PUBLICIDAD.
Como anécdota, decir que un medio de comunicación me preguntaba ayer por la tarde, cómo era posible que casi dos años después entre ese conjunto de facturas apareciese la subvención de la abanderada Maseros del año 2010, lo cual como a nadie se le escapa no es una factura por ningún servicio prestado sino una subvención que sí cobraron las restantes trece comparsas. He mantenido un discreto silencio al respecto durante todos estos meses pero imagino que los motivos deben de ser similares a los que motivaron que esa misma abanderada fuera la única que no recibió un ramo de flores de la alcaldía en aquellas fiestas de lo cual ya hablé en su momento en esta bitácora. Al final los hechos, los comportamientos y las actitudes de falta de respeto a la
Fiesta, a una comparsa en este caso y a su abanderada ponen a cada cual en su sitio. Y he hecho mención únicamente porque hoy tengo entendido será reseñado en algún medio. Por cierto, y por si alguien tiene dudas, esa abanderada es mi esposa que por lo visto, cometió el delito de estar casada con un concejal de la oposición y de vivir en una población donde las máximas autoridades hace mucho tiempo que no están a la altura. Y como todos no son iguales, afortunadamente, decir que tanto el actual concejal de fiestas Juan Valls, como Rafael Serralta quien ostenta la responsabilidad del área, han sido quienes se han tomado todo el interés en que se solucionara un tema que jamás debió de llegar a este extremo.
Dicho lo anterior, iban a pleno dos cuestiones. Una relativa al cambio de la calificación jurídica del solar que ocupa el edificio del palacio de Justicia, en relación al nuevo convenio que nos propone la Consellería, después de haber incumplido todos y cada uno de los puntos del primer convenio que ellos mismos redactaron y firmaron en su día. Lógicamente la oposición se abstuvo. No podemos fiarnos de quien ha incumplido flagrantemente, no pagando ni una sola de las cuotas del préstamo que el pueblo de Ibi tuvo que solicitar y que estamos pagando religiosamente. Cuando tengamos el nuevo convenio en el que dicen que ahora sí van a pagar, nos pronunciaremos. Mientras tanto, que se lo hagan ellos.
Luego se votaba el reconocimiento extrajudicial de una serie de facturas que los diferentes proveedores han emitido por servicios prestados al Ayuntamiento y que no se han pagado por presentarse una vez cerrado el ejercicio correspondiente, siempre según la versión del interventor. Y una vez, más, por unanimidad se volvió a votar dejar fuera una factura de la empresa que viene colocando el alumbrado extraordinario desde hace más de ocho años, por un importe superior a 48.0000.- Euros, además de otra relativa a una certificación de obras en la remodelación del vertedero de San Pascual. Respecto a la primera de estas dos, nuestra postura es la misma que manifestamos en su día. Nos parecen inadmisibles las adjudicaciones por importes que, según la ley de contratos de las administraciones públicas, requerirían del preceptivo concurso y que han sido un auténtico coladero de facturas por cientos de miles de euros a empresas a las que se han contratado obras o servicios A DEDO. Así opinaba también el SÍNDIC DE COMPTES en el informe que lleva meses colgado en el margen derecho de este blog, considerando una flagrante irregularidad este abuso así como el exceso de utilización del contrato denominado, NEGOCIADO SIN PUBLICIDAD.
Como anécdota, decir que un medio de comunicación me preguntaba ayer por la tarde, cómo era posible que casi dos años después entre ese conjunto de facturas apareciese la subvención de la abanderada Maseros del año 2010, lo cual como a nadie se le escapa no es una factura por ningún servicio prestado sino una subvención que sí cobraron las restantes trece comparsas. He mantenido un discreto silencio al respecto durante todos estos meses pero imagino que los motivos deben de ser similares a los que motivaron que esa misma abanderada fuera la única que no recibió un ramo de flores de la alcaldía en aquellas fiestas de lo cual ya hablé en su momento en esta bitácora. Al final los hechos, los comportamientos y las actitudes de falta de respeto a la
Fiesta, a una comparsa en este caso y a su abanderada ponen a cada cual en su sitio. Y he hecho mención únicamente porque hoy tengo entendido será reseñado en algún medio. Por cierto, y por si alguien tiene dudas, esa abanderada es mi esposa que por lo visto, cometió el delito de estar casada con un concejal de la oposición y de vivir en una población donde las máximas autoridades hace mucho tiempo que no están a la altura. Y como todos no son iguales, afortunadamente, decir que tanto el actual concejal de fiestas Juan Valls, como Rafael Serralta quien ostenta la responsabilidad del área, han sido quienes se han tomado todo el interés en que se solucionara un tema que jamás debió de llegar a este extremo.

