
En la página del Ayuntamiento de Ibi a la que podéis acceder pinchando AQUÍ, está colgada la penúltima reestructuración del equipo de gobierno, tras la renuncia al acta de concejal de Rosa Ibáñez.
Lo más llamativo era que a Miguel Ángel Agüera, que ahora es el 2º teniente de alcalde se le asignaban, además de las áreas que ya ostentaba, las de contratación y patrimonio, que hasta ahora habían sido responsabilidad de la exconcejala. Que ambas delegaciones se incluyan en esta macroárea que aglutina además Hacienda, Personal, policía y no sé cuántas cosas más, es algo que puedo llegar a entender. Que Miguel Ángel Agüera sea el 2º teniente de alcalde y que además siga teniendo responsabilidad en delegaciones tan importantes es lo que no me cuadra en absoluto. Pero bueno, teniendo en cuenta que sigue siendo el presidente del PP, que es de los pocos colectivos dentro de la provincia que no renueva sus cargos desde los tiempos en que el Migue era presidente de nuevas generaciones, todo lo cuadra.
Algunos pensarán no sin cierta razón, que tengo algo de fijación con este elemento. Ya os digo que no es cuestión de antipatía, ni de manía persecutoria, ni si quiera una cuestión de caer bien o mal. Es una cuestión de observar los frutos que nos ha ido dejando este señor por todas y cada una de las áreas en las que ha tenido responsabilidad que, al fin y al cabo, es lo que a mí como concejal de la oposición me atañe. La urbanización del Alamí hecha unos zorros, sobrecostes y desfases en todas una de las obras, que suman millones de euros. Clientelismo y enchufismo como norma de la mayoría de las contrataciones. Ni un sólo metro de polígono industrial y polígonos paralizados y generando ya indemnizaciones a cargo del ayuntamiento. Y ahora van y le dan más áreas, y nada menos que patrimonio y contratación. Si es que como dijo alguno, ponemos al zorro a cuidar de las gallinas.
Claro está, los nuevos compañeros bastante tienen con irse adaptando. Les llueven informaciones de todos lados. Algunos les aconsejamos que se desmarquen cuanto antes y lógicamente, los nuevos no saben de quién fiarse. El pasado domingo el diario el Mundo publicaba a doble página una noticia refiriéndose a la orden que Mariano Rajoy ha dado a Alberto Fabra: Hay que limpiar de corrupción el partido popular de la comunidad valenciana. En una especie de puzzle aparecían diferentes concejales, diputados y alcaldes de dicho partido muchos de los cuales forman parte de la Ejecutiva Autonómica. En el centro del puzzle, lamentablemente, nuestra alcaldesa Mayte Parra. A mí esto no me hace ni pizca de gracia. Pero es lo que hay, y como he dicho, aunque llevamos nueve meses de legislatura, esto no ha hecho más que comenzar, y si no al tiempo.