
El 29 de abril dedicaba yo la entrada del blog a la noticia publicada en varios periódicos de tirada provincial, en la que se aludía a una denuncia "anónima" contra el concejal del Partido Popular y si no me equivoco, secretario general del PP en Ibi.
En su momento dije y mantengo, que dicha denuncia tiene toda la pinta de estar instigada desde alguien con mucho poder en el PP ibense. Curiosamente, pocos días después de hacerse pública la denuncia, la señora alcaldesa se cargaba las delegaciones tanto de Rafael Pastor Parra, al que degradaban a menos que nada, y de don Antonio Granero, al que le retiraban nada menos que la delegación de Hacienda, Personal y Régimen Administrativo. La secuencia de hechos es harto conocida tanto por los seguidores de este blog, como por cualquiera que siga un poco de cerca la evolución de las procelosas aguas del gobierno pepero ibense esta legislatura.
Dije igualmente, y mantengo, que el objetivo único y final de dicha denuncia no era otro que cargarse literalmente al único contrapoder que tenía y tienen Miguel Ángel Agüera y Mayte Parra en el partido. El resto de concejales, salvo que demuestren lo contrario, no pintan para el Migue y su colegui nada. Mientras les sirvan a sus fines, peguen la cabotá y digan sí bwana, no tendrán más problema que tragar la vergüenza y la infamia de seguir siendo comparsas de estos dos. Como se les ocurra salirse siquiera mínimamente del tiesto, ya saben lo que les espera. Hay ejemplos varios como lo que le hicieron a un servidor, o con lo que han hecho a otros "compañeros" de viaje, tanto en esta como en la pasada legislatura. El miedo es libre, pero la dignidad permite dormir a pierna suelta toda la noche. Ellos sabrán.
Todo esto, viene a cuento de que la "bromita" de la denuncia puede salirle muy cara a algún listillo, que se cree que es inmune a todo. Ana Sarabia manifestó el otro día en prensa, que si se ha presentado una denuncia en la Inspección de Trabajo de Alicante con su firma, ALGUIEN HA FALSIFICADO ESA FIRMA, ya que nunca, jamás, en ningún caso, ha firmado ninguna denuncia en ese sentido ni en ningún otro contra Rafael Pastor Parra. Lo anterior además lo ha ratificado poniéndolo en conocimiento por escrito presentado en la Inspección de Trabajo. Tanto el señor Pastor Parra, como la señora Ana Sarabia, son mayorcitos para defenderse sólos y creo que se bastan y se sobran. Pero toda esta rocambolesca historia afecta a todos los que en su día dieron su voto al PP iberut, y que fueron casi ocho mil personas y sobre todo afecta a la totalidad de la sociedad que aspira a que en la política haya un mínimo de dignidad y no tanta basura. ¿Qué se estará cociendo en la cocina del PP local, para que alguien a toda costa quiera cargarse a su secretario general aún a costa de denuncias sin fundamento? ¿cuánto atrevimiento hay que tener para falsificar la firma de la exconcejala? ¿quién ha sido el que se presentó hace pocas semanas en lugar de trabajo de Ana Sarabia para decirle, "firma esta denuncia" y fue echado a cajas destempladas sin que se firmara la misma? Y sobre todo, ¿quién se ha atrevido a falsificar aparentemente la firma de la que se negó a firmar?
El miedo del Migue y su colegui a perder el poder se huele a distancia y, es tan grande y tanto lo que hay en juego para esta parejita, que los errores ya se van cometiendo en cadena y solapándose unos con otros. No tardaremos en tener respuestas a las preguntas anteriores. Al tiempo.





