
En el pleno de la semana pasada, el señor Agüera quedó acorralado ante la tozudez de los hechos, de las cifras y de las actuaciones irregulares puestas de manifiesto. Fue como mirarse al espejo y contemplar lo que han sido sus ocho años de legislatura. Al final, las mentiras tienen las piernas cortas, pero seguir atrincherándose en ellas lo único que provocará, es que le vuelvan a sacar los colores.
En el asunto de las obras del Teatro Río, la solución cuando la oposición expone datos perfectamente contrastables y comprobables es seguir mintiendo, porque como tienen más medios donde hacerse eco de la mentira, creen que así una mentira repetida miles de veces se convierte en verdad. Mi opinión es que repitiendo e insistiendo en la mentira, lo que hacen es perder la poca credibilidad que les queda y además hacer un ridículo espantoso. En el último pleno, cuando el portavoz socialista Antonio Martos le preguntó, con documentos en la mano, por el precio de las butacas, por el precio del proyecto inicial, por el precio del proyecto del equipamiento y luego dio las cifras y las fechas de cada cosa, el señor Agüera siguió con su cantinela. Si les parece primero hablamos de las cifras que todos, vosotros y yo, vamos a pagar y de lo que nos va a costar el Teatro, y luego hablamos de la cantinela del Migue.
Resulta que este pp, que en todo momento decía que el Teatro era un derroche, un despilfarro y un proyecto faraónico, lejos de tomar las medidas necesarias para que la obra se ajustase al presupuesto contratado, ha hecho ABSOLUTAMENTE TODO LO POSIBLE PARA QUE CUESTE CASI EL DOBLE. Resulta que estos señores que acusaban a la anterior administración de no sé cuantas cosas, han adjudicado el equipamiento a dedo. Resulta que el Migue y su colegui, que tanto se jactan de trabajar por los ibenses, han hecho todo lo posible e imposible, para que las 750 butacas del Teatro Río cuesten no los quinientos euros que se habían dejado caer por alguna parte, sino nada menos que 880 EUROS por butaca, así, con "b" DE BARBARIDAD. La butaca fabricada con piezas de al menos 5 empresas de Ibi que dan trabajo (no gracias al señor Agüera y a la alcaldesa) a más de cien personas, costaba 290 euros. Y esa butaca, a la que la señora alcaldesa se refirió y está grabado, como "la butaca mala", simplemente dicen que no la han contratado porque es peor. Hasta siendo verdad que hay butacas más caras y más baratas, como coches más caros y más baratos u hoteles más caros y más baratos, lo lógico sería escoger la de una que cumpliese las especificaciones técnicas mínimas exigidas para los espacios de pública concurrencia.
Pero es que además, basta con contrastar las fichas técnicas de ambos productos para comprobar que no hay justificación alguna para gastarse quinientos euros más por butaca (375.000.- euros más en total). Ambas butacas cumplen los criterios de protección antiincendios. Los criterios de uso (+ de 300.000 ciclos de apertura y cierre). La normativa antirruido. Las exigencias en materia de normativa antiincendios. Porque en Ibi, de otras cosas podremos tener mucho que aprender, pero empresas que fabrican para vender a todo el mundo y cumplen los criterios de máxima exigencia y calidad hay a decenas. Otra cosa es que el Migue y su colegui, prefieran la butaca más cara. Eso de que el arquitecto escoge no se lo creen ni ellos. Máxime, si han tenido 1.500.000 de sobrecoste, donde perfectamente se podría haber compensado escogiendo una butaca más barata y fabricada por empresas de Ibi. Quizás ahí está el quid de la cuestión una vez más. La obra pública de importante presupuesto, sirve para generar importantes sobrecostes, que a su vez pueden --presuntamente- financiar otro tipo de cuestiones como se deduce en las conversaciones grabadas al concejal recientemente cesado en sus delegaciones.
Siguiendo con la sarta de mentiras, cómo explica el señor Agüera, que repite como un loro que el proyecto lo "adjudicaron los socialistas a este arquitecto", que luego en febrero de 2007 y después de haber pagado 180.000.- Euros por el proyecto, VOLVIERAN A ADJUDICAR A DEDO AL MISMO ARQUITECTO EL PROYECTO DEL EQUIPAMIENTO, PAGANDO UNOS HONORARIOS DE 260.000.- EUROS. Siguiendo con lo que ha sido la tónica y el estilo del Migue desde que gobierna, adjudican a dedo el proyecto que al superar los 30.000 euros tendría que haberse sacado a concurso. Por otra parte, un proyecto que sigue siendo de 748 butacas y no de las cuatrocientas y pico iniciales que con un total atrevimiento y descaro y faltando a la verdad, dijo el señor Agüera que tenía el proyecto inicial. ¿Qué es lo que ha determinado que se le tenga que pagar un segundo proyecto por un 50% más que el primero, al mismo arquitecto y a dedo?
Y por último un detalle bastante significativo. Esta empresa que se adjudicó las obras del Teatro, se obligó a pagar una penalización diaria por cada día de retraso en la finalización de las obras. Las obras, debieron de estar terminadas a finales de 2005. Suena a cachondeo ¿ verdad ? Pues bien, no solamente no se les ha exigido ni un sólo de euro de penalización por el retraso, sino que encima siguen persistiendo en convencernos de que, de haber comprado la butaca más barata, solamente habría beneficiado a la empresa. Alguien tendrá que explicarnos donde toque, ya que en el pleno no quieren hacerlo, ¿por qué no solamente se le exigió a la empresa la penalización correspondiente por unos retrasos injustificados, sino que además no se han compensado dichas penalizaciones con todos los excesos? Una propuesta clara. Debate abierto en la televisión que utilizan para su campaña electoral, para exponer al céntimo las cuentas del Teatro, el proyecto inicial, el modificado, los precios del equipamiento contrastados con precios de mercado, los informes de los técnicos, las variaciones sin justificar y hasta el último céntimo de la obra. Espero día y hora. Y si quieren, con presencia de público en el mismo teatro. Espero sentado, pero eso sí, en la butaca fabricada por empresas de Ibi.





