
Hoy a las 11 horas hay un pleno en el que se someterá a debate y aprobación un único punto del orden del día, la "Aprobación del informe de fiscalización de diversos aspectos de la actividd económico-financiera del Ayuntamiento de Ibi, durante el ejercicio presupuestario 2008".Este pleno, convocado con carácter extraordinario, a las 11 de la mañana (en pleno horario laboral) y en vísperas del día de nochebuena, probablemente (como ha sido tónica en el resto de plenos extraordinarios) no será grabado para después retransmitirse por las cámaras de Tele Ibi. Espero equivocarme ya que el interés del pleno de hoy para la ciudadanía, os lo aseguro, es de tremenda trascendencia. Desde hace un par de semanas, está colgado en el margen superior derecho de este blog, el INFORME DE LA SINDICATURA DE CUENTAS, sobre el estado financiero contable del Ayuntamiento y diversos aspectos de la contratación del año 2008.
Digo que es trascendente, porque todo lo que está publicándose en las últimas semanas, relativo a grabaciones, "conspiraciones", presuntas corruptelas o delitos y escándalos varios, sería prácticamente imposible de darse si en el Ayuntamiento de Ibi se hubiese observado el cumplimiento de la más estricta legalidad en materia contable, fiscal, administrativa y de cumplimiento de las normas de contratación y adjudicación de obras públicas y servicios. Y aquí es donde está el meollo de la cuestión. El Sindic desmenuza muy sutilmente un cúmulo de irregularidades mediante las que este gobierno ha puesto en práctica durante sus dos legislaturas de mandato un auténtico tinglado para adjudicar obras saltándose los procedimientos de pública concurrencia (utilizando masivamente y no como excepción la vía de la adjudicación por vía de urgencia, negociado y sin publicidad), dejando en manos de grandes empresas el cumplimiento o no de contratos millonarios y otras lindezas por el estilo. Todo a base de triquiñuelas legales, de mirar para otro lado y de no cumplir ni hacer cumplir la legalidad.
No voy a adelantar más cuestiones que en un par de horas desmenuzaré en el pleno. Pero desde la responsabilidad que ostento como portavoz de un grupo que va a concurrir dentro de cinco meses a las próximas elecciones locales, ya os adelanto que la siguiente legislatura habrá que adoptar varias medidas muy concretas para poner orden en la casa consistorial y en la gestión del dinero de todos. La primera de ellas, llevar a la práctica una auditoría completa y a fondo de las dos legislaturas de gobierno del partido popular: Auditar y examinar hasta el último contrato, recibo, ticket, factura de estos ocho años. Una vez llevada a la práctica dicha auditoría, y si como ha sucedido en esta llevada a cabo por la sindicatura de cuentas, se derivan responsabilidades, dirimir todas las que se concluyan, alcancen a políticos o a técnicos. Hablemos claro. Es imposible que ningún político meta la mano en la caja o administre mal, sin la complicidad (por acción u omisión) de uno o varios técnicos, así que cada palo aguante su vela.
Lo dije y lo mantengo, en un Ayuntamiento de una población próspera (a pesar de la situación de crisis y la disminución de ingresos) como es Ibi, administrando con rigor y no metiendo la mano en la caja, hay recursos suficientes para que los servicios básicos se presten con eficiencia. Si ahora estamos como estamos es porque, a la vista está, ni se ha administrado con rigor, y porque, aparentemente y presuntamente según se está investigando en los Juzgados, hay demasiada gente que habría distraído fondos públicos y eso no se puede consentir. Lo que hoy pretende el pp es aprobar sin más las conclusiones del Síndic de Comptes, pero no dirimir ni asumir ni una sola responsabilidad y, lo que es peor y ya está sucediendo, seguir con las mismas prácticas irregulares que el Sindic denuncia en su informe. Y a eso no nos vamos a prestar
