Última entrevista en Radio Ibi correspondiente al 10 de ABRIL del año 2015

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viernes, 17 de junio de 2011

Indigestión de Brugal



Hablaba yo hace unos días en relación a las diversas revelaciones publicadas un día sí y otro también en prensa sobre la operación Brugal, de que algo apestaba. De los muchos políticos puestos en la picota en ese tema y de todas las conversaciones que se iban dando a conocer a la opinión pública, uno de los que quedaba seriamente en entredicho era José Joaquín Ripoll, más conocido como "Pitu" en su círculo más íntimo, o según otros que le tenían menos cariño "Farruquito", por eso de los rizos engominados.

José Joaquín Ripoll era como Asterix y los galos, resistiendo cual aldea gala en el último bastión zaplanista. Pero aún siendo un reducto relativamente pequeño, cuantitativamente la provincia de Alicante era y es para Rajoy un auténtico granero de votos, con el mayor número de afiliados al partido popular de toda España. Mientras el president Camps y varios de sus diputados, consellers y cargos orgánicos del partido, permanecían acosados por el caso Gürtel y Ripoll se frotaba las manos con todo lo que estaba sucediendo. Hasta que estalló el caso Brugal y, com diuen en el meu poble "Merda pa tots", se le cayó el escudo protector y dejó de ser intocable para los dirigentes nacionales del PP, donde aún contaba con la influencia para regenerar el pp valenciano.

Solución: como Ripoll no se ha querido excluir voluntariamente de la lista municipal, y ha aguantado hasta última hora como nº 2 y por tanto, postulándose como futuro candidato a renovar como presidente de la Diputación, una vez ganadas las elecciones con mayoría absoluta, "ya nos lo cargaremos", debieron pensar los campistas. Y dicho y hecho. Eso no se planea de la noche a la mañana. Se teje, se cuece, se prepara durante meses, colocando estratégicamente peones en todos los ayuntamientos y amarrando bien los votos que luego se presentarán para la candidatura del Alacantí a nombrar diputados provinciales. Pasadas las elecciones, Camps consuma su venganza y se carga a Ripoll. Además, la alcaldesa de Alicante lo deja sin delegaciones y sin sueldo, a él y a Juan Zaragoza (también zaplanista), lo cual resulta significativo después de haberlos incluído en la lista. Lo de menos es el futuro de Ripoll, que ya se baraja como candidato a presidir el puerto de Alicante y, en el peor de los casos, en un puesto seguro como diputado al congreso o al senado.

Por la parte que a Ibi nos toca, lo que me fastidia es que la comarca de la Foia volverá a quedarse sin tener diputado provincial, a pesar del peso en habitantes y sobre todo en impuestos que pagamos. Ahora que parece que el diputado de la zona, que tradicionalmente se quedaba en Alcoi lo van a perder por su alianza con Ripoll, se postula como diputado provincial el alcalde de L'Orxa, pequeña población cercana a Alcoy. Mientras tanto, a pesar de que el partido judicial de Ibi abarca los municipios de Ibi, Castalla, Onil y Tibi, sin embargo, para votar el diputado provincial, Ibi pertenece a la comarca de l'Alcoiá, Castalla y Onil a la de Villena-Vinalopó y Tibi a l'Alacantí. Con lo cual, al final seguimos sin tener diputado provincial, ni siquiera ahora que parece que Alcoi lo perdía. Así que, con Brugal o sin él, no brindamos. Esperemos no obstante que ya que las diputaciones no desaparecen, mientras existan se acuerden de nuestro pueblo, gobierne quien gobierne. Aunque yo ya lo he dicho varias veces en este blog y lo mantengo: sobran las diputaciones provinciales, que al final se convierten en rincones donde acomodar a exalcaldes, poner cargos de confianza a tutiplen y premiar a unos y castigar a otros.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Linea directa con el poder...


Uno de los argumentos que nos han vendido y nos venden constantemente nuestros gobernantes locales, es que como el color político en Diputación y Consellería coinciden, hay "línea directa" y, por tanto, las subvenciones, las inversiones, las influencias políticas hacen que en Ibi cuando miramos al cielo, no veamos el color azul, sino el verde de los billetes de cien euros que caen todos los días.

Taratí que te ví. No hay más que comparar cuántas inversiones han venido en esta legislatura, y cuántas vinieron la legislatura pasada, cuando el Partido Popular contaba solamente con 8 concejales y el peso de un grupo independiente era decisivo para la gobernabilidad del municipio. Es decir. Cuando había que currárselo y esforzarse mucho más que en esta legislatura. En este sentido, no hay más que ver que, el 80% de las inversiones que ahora mismo están en marcha en nuestra localidad, se gestionaron y obtuvieron en la pasada legislatura. Porque en esa infumable cantinela que nos repiten pleno tras pleno, entrevista de radio tras entrevista, mitin tras mitin, se reproduce una retahila de inversiones vienen de hace cuatro años atrás o más, es decir, cuando no había mayoría absoluta en esta bendita villa.

En esta, las inversiones que han venido, como al resto de poblaciones de toda España, lo han sido fruto de un plan de inversiones del gobierno central, que ha asignado una cantidad exacta e igual por habitante. El conocido plan E en su primera y segunda fase. Del cual, se copió el Señor Camps con una segunda edición llamado Plan confianza -tiene guasa el nombrecito viniendo de la cuadrilla de amigos del bigotes-, que se ha comenzado a gestar mucho más tarde y que igualmente asigna una cantidad idéntica por habitante de la comunidad valenciana. O lo que es lo mismo, que la pretendida influencia y el poder de decisión que nos quieren vender es inexistente, ya que las inversiones se han repartido por igual, sea el alcalde del color que sea, y ese es el criterio que cada vez más va a imperar en el futuro.

Pues bien, en el resto de influencias o líneas directas con el poder, ahora que nuestra alcaldesa es diputada autonómica, no hay más que echar un vistazo. El Centro de DIA, que estará para pocas semanas antes de elecciones, ha permanecido cuatro años sin moverse un ladrillo. Lo mismo ha sucedido con el Teatro. Del palacio de Justicia, que nos tenían que ir pagando el préstamo con el que lo financiamos todos los ibenses, aún no solamente no han pagado ni una cuota dos años después, sino que seguimos pagando la luz y el agua. La rotonda que presentaron para hacer en la Avenida de la provincia y que iba a comenzar en noviembre de 2007, imagino que llegará también cuando más les gusta y cuando le sacan jugo, antes de elecciones. En cuanto a las subvenciones de diputación, se han esfumado esta legislatura tras el enfrentamiento público y manifiesto que nuestra alcaldesa mantiene con el presidente de la Diputación Provincial y presidente también de su partido, José Joaquín Ripoll. De la inversión que tenía que hacer consellería con un pabellón de siete o de nueve millones de euros -según la nota de prensa que se consulte- y de los que tenía que asumir al menos cuatro o cinco, nos quedan las migajas con setecientos mil euros para una pista de atletismo que tenía que haber pagado una empresa privada. Pero descendiendo al terreno más pedrestre, de lo concreto, del día a día y que afecta al mantenimiento de servicios esenciales, no hay más que ver el gran enchufe y línea directa que mantiene nuestra alcaldesa, cuando han pasado cuatro años sin que le hayan hecho ni puñetero caso para arreglar el patio de un colegio, el Derramador, y que ha llevado a que hoy -si nadie lo remedia- los padres y madres de alumnos de ese colegio tengan que parar unas obras que han llegado tarde, mál, insuficientemente y de las que no han informado a nadie.

La influencia como ven es, directa a más no poder. Mientras tanto, otros alcaldes de nuestra geografía valenciana, de distintos partidos políticos (también del pp), nadan y guardan la ropa, mantienen un perfil más discreto, intentan mantener buenas relaciones con todas las instituciones y un trato como mínimo cortés y educado con los partidos de la oposición. A todo eso se ha renunciado aquí en Ibi y así nos luce el pelo. Bueno, lo del pelo es un decir