Última entrevista en Radio Ibi correspondiente al 10 de ABRIL del año 2015

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martes, 14 de septiembre de 2010

Nuevamente gratitud


El día del descanso es especial. Para muchos sabe a nostalgia de fiestas recién pasadas. Para otros, es un día para aprender anatomía y descubrir músculos y huesos nuevos. Básicamente porque no hay casi ninguna parte del cuerpo que no te duela. A pesar del sueño acumulado durante todas las fiestas, de la resaca, del cansancio, me cuesta levantarme excesivamente tarde y, este año además, había mucho que recoger. Cuando salgo a la calle el día del descanso todos los años es lo mismo. Olor a pólvora en las calles que permanece varios días hasta que las lluvias septembrinas limpian. El chirrido de las ruedas de los escasos coches que pasan por el centro, porque la cera de los cirios de la procesión aún permanece también varios días. Pero además este año le queda a uno la sensación de haber disfrutado la fiesta más que nunca.

Uno ya había vivido de cerca la experiencia de tener abanderada y capitán en la familia. Pero cuando lo tienes en tu propia casa, las sensaciones se multiplican por mil. El otro día escribía en este blog una entrada agradeciendo a todo el mundo que nos ha ayudado de un modo u otro. Hoy quiero reiterar todo lo dicho y multiplicarlo también por mil. Una abanderada o una capitanía solamente tiene sentido si es el proyecto colectivo de vivir y disfrutar todo un año de sensaciones, de afectos renovados, de unir a los amigos, de sentir más cercana aún si cabe a tu familia, de intensificar esa relación especial que tienes por tu comparsa a la que perteneces desde tu nacimiento. Y sobre todo, de vivir la fiesta haciendo fiesta.

Pero hasta eso es contradictorio, porque cuando participas en la entrada, no puedes verla. Ahora, tendré que ver a mi mujer en la tele, en las fotografías, en el vídeo, pero no engaño si os digo que me habría gustado estar sentado en la tribuna y verla bajar. Pero la he visto a través de los ojos de todas y cada una de las personas que me han explicado lo que veían. Cada una te da un punto de vista y gracias a todas ellas he podido verla un poquito. Como he podido ver, sentir y comprender las caras de emoción de los capitanes y las abanderadas con los que hemos compartido cargo y año de convivencia. Cuando nos miramos, hay complicidad porque estamos viviendo y sintiendo lo mismo.

El último día, el de la procesión, cuando llegas a la plaza de la iglesia y contemplas la imagen de la Virgen volviendo a su casa es para mí uno de los momentos grandiosos y especiales de las fiestas. Más allá de la fe que uno tiene y que cada uno vive de un modo especial e íntimo, escucho el bellísimo texto que desde hace varios años se lee al llegar nuestra patrona y tengo la sensación de gratitud, de recuerdos por los que ya no están, de pedir por el curso que comienza, de agradecer la salud de mis hijos y de mi gente, de serenidad después de tantas emociones vividas. Gracias por el año y las fiestas vividas. Otro día hablaremos del sabor agridulce que nos queda tras la cantidad de comparsas que no han podido tener abanderada. Pero que no os quepa duda. La fiesta también sobrevivirá a estas circunstancias y sabrá renovarse y continuar adelante para mejorar.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Gratitud


Conforme se van acercando los días grandes, no quisiera que nos plantáramos en el día de la Entrada, sin haber aprovechado esta humilde bitácora para agradecer, de todo corazón, todo el apoyo que estamos recibiendo de familiares, amigos, compañeros de la comparsa y, en definitiva, de todas aquellas personas y colectivos que nos están apoyando de un modo u otro en el maravilloso proyectos de sacar adelante un año de Abanderada.

En un año de crisis, la ayuda es doble si cabe, ya que el esfuerzo que hacen los que deciden apoyarte para un año como este, se valora muchísimo. Pero también hay otras personas que por diversas circunstancias no pueden acompañarnos saliendo como festeros y que, sin embargo, están ahí cuando se les necesita. No hace falta explicar que son incontables los detalles en la "trastienda" de la fiesta, y que es ahí donde también hace falta mucha ayuda. A todos y cada uno de los que nos habéis ayudado desde el detalle más sencillo, mi mujer y yo les damos un abrazo de corazón. Porque esa es la verdadera grandeza de la fiesta, la convivencia de todo el año, el libro que se va escribiendo con cada acto desde la vuelta al castillo hasta el día en que entreguemos la bandera a la próxima abanderada.

Este fin de semana ha sido intenso con la exaltación Festera y la entraeta que concluía la madrugada del domingo al lunes. Y mientras tanto, la cabeza todavía pendiente de los pequeños detalles y preparativos que aún falta, porque salvo que nadie lo remedie, siempre hay cosas que no pueden estar hasta última hora. La ilusión por que el día de la entrada esté todo en la hora y en su sitio y que el tiempo nos acompañe. Todo eso y mucho más es la fiesta. Así que, tanto a los que son festeros como a los que han dejado de serlo por cualquier circunstancia, a los que nunca lo han sido y que este año pueden presenciar las fiestas de Ibi, animarles a verlas desde ese prisma de la ilusión y la representación de un sentir colectivo y una recreación en las calles de Ibi de historia, devoción, ilusión, colorido, entusiasmo, música, cultura, luz, pasado, presente y futuro. Porque todo eso y mucho más es la fiesta.

Gràcies