
Recientemente comenzaron las obras para la construcción de cinco naves en la denominada "Zona de Ocio", que como recordarán, fue inaugurada a bombo y platillo dos semanas antes de elecciones por la alcaldesa de Ibi. Transcurridos casi tres años, toda la ciudadanía ha podido comprobar como se ha ido marchitando y deteriorando toda la jardinería plantada, estropeando las aceras, rompiendo las señales, y también las farolas.
Todo el que haya pasado por allí habrá podido comprobar como, eso sí, todas las noches desde hace casi tres años se enciende el alumbrado instalado. Y también habrán podido comprobar, como aquélla maqueta tan chula que se encargaron de presentar en Tele Ibi en decenas de ocasiones, donde había hamburgueserías, pizzerías, hoteles, discotecas, columpios, un estanque donde jugar los niños y hasta pasear en barca, no es más que un descampado que transmite una imagen de Ibi descuidada y abandonada. Eso sí, trasncurrido el tiempo, y a riesgo de que el trolómetro reviente, han tenido que adjudicar algo, para que se monte algo, cómo sea, antes de elecciones. Aunque ese algo sea a cargo del plan "E", o del plan "Zapatero", como gusten, por lo que el Gobierno decidió destinar una cantidad importante para la construcción de esas famosas cinco naves que, en teoría, deben de estar listas para mayo o junio de este año.
Que el Ayuntamiento promueva este tipo de iniciativas no siempre es fácil, ya que los locales de ocio traen, en cualquier caso y estén donde estén, salvo que estén en el desierto, quejas. Pero confiemos en que se adopten las medidas oportunas para minimizarlas. La población joven de Ibi, y la no tan joven, lleva tiempo demandando espacios donde poder continuar el ocio sin tener que salir fuera de Ibi. Lo lamentable es que a día de hoy, la legalidad y la situación urbanística de dicha parcela, donde un Ayuntamiento está promoviendo una obra con cargo a fondos públicos pagada con los impuestos de todos, siga sin estar nada clara.
En el pleno del mes de junio de 2009, un servidor preguntó, a quien correspondiese, dado el estado de abandono de la zona en general, de la jardinería en particular y que el alumbrado se encendía a diario, si las obras de la zona de Ocio estaban recepcionadas, si era así porqué estaba todo en ese estado, quién pagaba la luz y a quién correspondía el mantenimiento. Es decir cuestiones bastante claras. La alcaldesa pidió a Agüera responder personalmente, y alardeó de que por supuesto que no estaban recepcionadas y que precisamente no lo estaban para que el pueblo de Ibi no tuviere que pagar esos suministros.
Una semana después, también un servidor desvelaba, como dos ingenieros municipales en sede de un procedimiento judicial en Alicante, declararon que "las obras de la zona de ocio estaban recepcionadas". Posteriormente, Agüera pretendía dejarme en evidencia diciendo que yo "daba información sesgada" y se inventaba una figura jurídica que era la "recepción provisional", que es como dijo que estaban las obras, sin que se hubiera devuelto la fianza correspondiente hasta que no se subsanasen una serie de defectos. A nada de eso hicieron referencia en la pregunta del pleno, y para ello aportaron el siguiente documento:
.
Un año después, en el pleno del pasado lunes 15 de febrero, volví a preguntar, y en este caso obtuve la callada por respuesta. Teniendo en cuenta que los técnicos decían en su escrito que las obras estaban recepcionadas desde abril de 2008, y que la excusa que ido el concejal de urbanismo es que la recepción era provisional, y esa provisionalidad era para doce meses, habiendo pasado 24 meses, habrá que saber en qué estado está. Por tanto, lo grave es que no esté claro todavía si unas obras están o no recepcionadas, lo cual es bastante sencillo de responder. Y más grave aún, que en unas obras que están en dicha situación se esté ejecutando una obra a instancias de un Ayuntamiento, pagada con fondos estatales y proveniente por tanto, de los impuestos de todos los ciudadanos, que, día de hoy, tiene toda la pinta de que el Ayuntamiento es quien lleva tres años pagando la luz y tiene completamente abandonada toda una jardinería que costó un dineral, y que solamente sirve para que de cuando en cuando,algún rebaño acuda a pacer. Y que si por tanto, la obra no está recepcionada y no tiene todas las bendiciones legales, habrá qué ver en qué situación se está trabajando allí, cómo tienen conectada la luz, y quién se hace responsable si ocurre algo. Mientras tanto, sigue el silencio y sólo se oyen los grillos.