
Mucha gente me pregunta las últimas semanas ¿cómo van las cosas por el ayuntamiento? Imagino que ya a mediados de julio, con mucha gente en el campo, y otra mucha gente contando los días que les faltan para coger vacaciones, también es mucha la gente que ni de lejos está pendiente de lo que pasa en la casa Consistorial, y menos después de la contienda electoral.
El hecho de que la toma de posesión se produzca siempre a mediados de junio y que más de la mitad del nuevo equipo de gobierno sean personas con nula experiencia en política ni en la gestión de un Ayuntamiento (yo también pasé por ahí), hace quizás que las cosas se estén ralentizando más de lo que sería habitual. Indudablemente, el hecho de que el gobierno no cuente con mayoría absoluta, también supone que haya que negociar muchas más cosas y no dar nada por sentado. Lo único que puedo decir es que, a día de hoy, ni siquiera están constituídas las comisiones informativas y por tanto, la posibilidad de plantear mociones y propuestas está, digamos parada, hasta que estas se constituyan y arranque la legislatura con todas las de la ley.
Eso no supone que la actividad en el ayuntamiento no esté siendo intensa. De hecho, los portavoces de todos los grupos llevamos varias semanas con reuniones de trabajo, tratando diferentes propuestas, que, probablemente la semana próxima ya se harán públicas. Pero mientras tanto, los "tics" de algunos miembros del equipo de gobierno y la querencia a la manipulación y la mentira persisten. Y así, cuando a un colectivo se le dice que se le va a recortar tal o cual actividad, el recurso fácil de echar la culpa a la oposición y a la nueva situación de mayoría minoritaria surge de inmediato. Ya les digo yo que por ahí no va a colar. Podrán intentarlo, podrán pretender manipular a la gente pero esta situación no es la de hace seis años. Vamos a informar a todo el mundo y puntualmente de cómo y de qué manera se gasta el dinero el ayuntamiento. Habrá una oposición que fiscalize y controle, pero quienes en última instancia decidirán qué actividades recortan, cuáles mantienen y cuáles crean nuevas serán los concejales con delegación, en base al presupuesto de que disponen.
Si ahora pretenden engañar a la gente diciendo que los bailes de la tercera edad se recortan a la mitad, a un tercio o a lo que quieran, es porque antes se han gastado lo que tenían y lo que no. Y esa decisión la toma el concejal responsable del área, miembro del equipo de gobierno y no la oposición, que poco o nada puede decidir sobre dicha cuestión. El concejal examina el dinero disponible en sus partidas, planifica lo que le queda de año por delante, y toma decisiones. Eso no pasa por pleno, ni por junta de Gobierno, ni por comisión, ni nada por el estilo. Es tan sencillo como eso. Mentira que digan, mentira que será desmentida y aireada en esta bitácora y en otras. Así que si los nuevos concejales no quieren quedar como mentirosos, que controlen a la jefa del cotarro, que les va a dejar en mal lugar un día sí y otro también.