Última entrevista en Radio Ibi correspondiente al 10 de ABRIL del año 2015

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lunes, 25 de febrero de 2013

Cambio de cromos...


De todos los fragmentos de entrevista que le he escuchado al concejal del CDL en el Ayuntamiento de Ibi, Juan Valls, en todos, absolutamente en todos y cada uno de ellos, ha repetido el mismo mantra "Yo no tengo nada hablado con el PP, ni hablo nada con la alcaldesa". Si no tiene nada hablado, y si aparentemente sus actuaciones son fruto del librepensamiento y no están condicionadas por nada ¿ a qué viene tener que repetirlo tan continuamente? Explicatio non petita, acusatio manifiesta, dice el viejo aforismo latino.

La noche de las elecciones, mientras una compungida alcaldesa andaba con mala cara por los rincones de la sede reprochando a unos y a otros la pérdida de la mayoría absoluta (jamás a sí misma), un par de miembros de la ejecutiva y la "maquinaria electoral" la consolaban. Tranquila Mayte, le damos la concejalía de fiestas a Juan Valls y todo solucionado. Así y todo, los portavoces de los más que probables grupos que tendríamos la obligación de hacer oposición, José Vicente Verdú, Antonio Martos, Juan Valls, y un servidor, estuvimos manteniendo reuniones previas al pleno de investidura y con posterioridad. Al menos media docena de ellas donde intercambiamos opiniones y fijamos una "hoja de ruta", con una treintena de compromisos ineludibles para todos, tras el lamentable espectáculo que había supuesto la legislatura de la mayoría absoluta del PP.

Cabe recordar que veníamos de unos dos últimos años de legislatura absolutamente turbulentos, con decenas de portadas de prensa que habían abochornado al pueblo de Ibi, con varios concejales imputados e investigados, un cúmulo de grabaciones, facturas escandalosas y un Ayuntamiento en semirruina. Uno de los principales responsables de todo aquello, Miguel Ángel Agüera, seguía de presidente del PP y pretendían darle nada menos que la concejalía de hacienda, personal, régimen administrativo y policía. En aquél momento los portavoces de Esquerra Unida, Psoe y yo mismo, nos desgañitamos intentando convencer a Juan que no podíamos permitir aquello. Que el mensaje que había lanzado la ciudadanía era claro. Y que dejar a la alcaldesa a bordo de aquél barco, junto a su principal valedor y sostén, Miguel Ángel Agüera, era dejar a Ibi a la deriva y permitirles utilizar el poder para intentar borrar todo rastro de posible delito, o al menos demorar sus consecuencias.

Lo que ha pasado después todo el mundo lo sabe. La noche antes del pleno en el que se otorgaban las delegaciones, hablaba yo mismo personalmente con Juan Valls, ante el insistente rumor de que iba a aceptar la delegación de fiestas y tradiciones y, por tanto, a formar parte del gobierno. Si asumes delegación de gobierno eres gobierno, esto lo entiende cualquiera. Juan a eso de las 10 de la noche de la víspera de ese pleno, como digo, me afirmó rotundamente " M'ho han oferit, pero jo lis he dit que no". Al día siguiente por la mañana, una persona muy cercana al entorno de Juan, me llamaba antes del pleno y me decía que este finalmente había decidido aceptar la delegación, desoyendo los consejos de miembros de su familia, de sus amigos y de una parte del CDL. Que tuviésemos paciencia con él. Cinco minutos antes del pleno, Juan se me acercaba y me lo confesaba. "Al final, he decidit aceptar. No tenen a ningú que vullga aceptar la delegació de festes i jo ho faig pensant en el poble. No es una regidoría política. Nico fíat de mi". Creo que no necesito traducir.

Luego vino todo lo que vino. Rosa Ibáñez dimitía a los pocos meses. Agüera siguió al frente de la concejalía de hacienda nada menos que un año (qué precioso tiempo perdido) y siguió haciendo lo que se esperaba de él, utilizando la concejalía en su propio beneficio, colocando afines, contratando a dedo, negando la documentación que le pedíamos desde la oposición y que, como se ha visto le comprometía a él y a la alcaldesa y finalmente, teniendo que salir despedido ante una quíntuple imputación. El problema del cambio de cromos, es que ninguno de los que cambia cromos (la alcaldesa y Juan) tienen el sentido común para pensar en el bien del pueblo. "Tú te abstienes en lo de aquagest y yo les bajo los sueldos a la oposición". " Tú dejas que me cargue Radio Ibi y yo no te bajo las subvenciones a la comisión de fiestas y los reyes magos". "tú me dejas que siga utilizando el coche oficial, y yo...." ¿qué será lo próximo? Pues eso, que por mucho que intente explicar que no tienen ningún pacto, los hechos son harto reveladores. El problema es que a cada cromo que se cambian, la democracia en Ibi se hunde un poco más en el fango del descrédito.