
Hace unos días hice una entrada sobre la conocida obra de Charles Dickens, “Un Cuento de Navidad”, así como dos de las versiones llevadas a la gran pantalla y mis impresiones.
Tenemos ahora una versión “iberuda”,
de esta archiconocida historia, pero la historia es bastante más cutre. Lo digo, porque con
las andanzas de nuestros gobernantes esta legislatura, o uno le echa sentido del humor, o acaba por mandarlo todo a freir espárragosCreo que
es de sobra conocido por la ciudadanía,
el hecho de que hace ya un año que dejó de emitir Tele Ibi, por decisión, obra y gracia del gobierno municipal.
Dicha decisión, entre otras cosas, ha conllevado el hecho de que después de diez años ininterrumpidos emitiéndose los plenos municipales,
hace un año que los ibenses ya no pueden seguir las discusiones, propuestas y debates de los concejales representados en el Ayuntamiento. El cese de las emisiones coincidió con la época en que el PP expulsó del gobierno municipal a su compañera Felicidad Peñalver, o con la sonada "dimisión-expulsión-cese" (ni ellos se aclaran) de la también exconcejala Ana Sarabia. No sean malpensados.
Seguramente que nada de nada tuvo que ver el conocimiento que el PP local tenía de la que se le venía encima. Tampoco han podido los ciudadanos presenciar los debates referentes a los presupuestos municipales, o a la regularización de facturas de la presunta “caja B” del Polideportivo, a la que también me refería en la primera entrada de este blog como “streap-tease contable”.
Pero, héte aquí que, como el Espíritu de las Navidades pasadas, hace un par de semanas volvieron a dar imágenes en Tele Ibi. Pero, ¿en qué quedamos? ¿No decían y ponían como excusa que técnicamente era imposible? ¿no decían también como excusa que como consecuencia de la ley de televisión digital no se podía? Ambas cosas, falsas las dos, ya se pusieron en evidencia al retransmitir las Fiestas Mayores. O lo que es lo mismo, que
si llevan un año sin emitir los plenos, es porque no les interesa políticamente que los ciudadanos contemplen mes tras mes, la tremenda capacidad de gestión de sus gobernantes y la gran cantidad de veces que son puestos en evidencia en decisiones equivocadas, irregulares y en ocasiones de dudosa legalidad, como en el último Pleno de Santa Lucía, que tampoco pudieron ver.
El colmo de volver a retomar emisiones antiguas, en una especie de “espíritu de las Navidades pasadas”, como en el cuento de Dickens, es que a veces, también por ¿casualidad?
se les cuela la alcaldesa en forma de “Espíritu de las Navidades presentes”, INAUGURANDO EL CENTRO DE SALUD. Ché tú!! ¿Pero no habíamos quedado que el retomar las emisiones era solamente para el tema de les Festes d’Hivern?
Qué casualidad que han estado un año sin emitir nada de nada, hurtando a los ciudadanos el debate público de los plenos y ahora, con un interés manipulador, electoralista y de pura sinvergonzonería política, aparece “El Espíritu” para hacer propaganda.

Siguiendo con el cuento navideño, tengan cuidado, porque
el mensaje más aterrador y revelador del clásico de Dickens lo traía el Espíritu de la Navidad Futura, que al paso que vamos esta legislatura, puede bajar desde el cerro de Santa Lucía y aparecer en forma de auto de procesamiento, facturas de viajes a esquiar sin pagar, o directamente un billete para la inhabilitación política y el fin de la carrera política de algunas y algunos. Tanta manipulación, tanta poca vergüenza y tanto descaro, hartan y agotan al más pintado.