
El gobierno del pp iberut, con su capitana del barco a la cabeza, llegó a la mayoría absoluta de trece concejales repitiendo dos o tres cantinelas. Aquéllo, unido a otras artimañas, grabaciones y montajes varios, les dio pingües beneficios, obteniendo un resultado histórico.
De lo histórico, hemos podido ver cómo se ha dado paso a lo histérico, y estamos disfrutando durante casi cuatro años de una gestión para la que ya comenzamos a carecer de epítetos. El desastre, el despilfarro, la ausencia total de proyecto, las divisiones internas, los enfrentamientos y, lo más grave de todo, la presunta corrupción que, al parecer, rebosa por todas las costuras de este desunido equipo, han sido los frutos de una mayoría que jamás merecieron. Como la cantinela de hace cuatro años les surtió efecto, ahora la siguen repitiendo: el tripartito de la oposición. Solamente tienen un problema, eso ya no cuela. Entre otras cosas, porque si en algún sitio hay algún tripartito es en el propio partido popular iberut, donde las facciones están pendientes de degollarse unas a otras y donde algunos oportunistas quieren ver si pescan en río revuelto ahora que el desgobierno en la franquicia ibense de unas siglas les permite colarse por alguna rendija.
A la cantinela del tripartito, se va a unir en los próximos meses otra cantinela que aún tiene menos credibilidad. Votar a Mayte Parra es votar contra Zapatero. Es el mensaje que el PP ha ordenado repetir y martillear en todos y cada uno de los ayuntamientos de España, especialmente en aquellos en que, como en Ibi, la gestión ha sido un desastre, los escándalos se han sucedido toda la legislatura y encima las presuntas corruptelas están siendo investigadas en diferentes procedimientos judiciales con varios concejales imputados como consecuencia de presuntos hechos delictivos cometidos bajo su gestión. Claro está, a nadie se le escapa que José Luis Rodríguez Zapatero, cuya gestión muchos compartimos que ha sido nefasta para los intereses de España, no se presenta a las elecciones municipales de Ibi. Que en Ibi, llevamos prácticamente toda la legislatura sin autobús municipal, sin centro de DIA, con las instalaciones deportivas clausuradas, o sin haber aprobado ni un sólo presupuesto en tiempo y forma, única y exclusivamente por la gestión del partido en el gobierno bajo el mandato de Mayte Parra.
Pero claro, como la alcaldesa sigue pensando que la ciudadañía es algo así como débil mental y que repitiendo esas dos cantinelas y con una campaña millonaria (ya lo verán) a base de regalitos y propagandas varias, volverá a hacerse con el gobierno de Ibi. La última muestra la da en la noticia que publica el diario comarcal ESCAPARATE en su última edición anunciando la supernoticia: "La alcaldesa descarta a Felicidad Peñalver y Rafa Pastor en la próxima lista electoral del PP". La profecía pone en evidencia varias de sus propias contradicciones. La primera de todas, que si ella se permite afirmar que no irán en la lista, es que fue decisión suya que estas dos personas y todas las demás (incluídos los otros tres imputados por su gestión esta legislatura, Onsurbe, Agüera y Ana Sarabia), conformasen la lista anterior, y por tanto, la que estaría tardando a dimitir es ella misma. Si no fue responsabilidad suya que fueran en las listas, tampoco debería serlo qué lista se conforma ahora. Por otra parte, se obviaría también el hecho de que Rafael Pastor sigue siendo el secretario general del PP de Ibi, y Felicidad Peñalver es miembro de la dirección provincial de estas mismas siglas. Y por último, que dentro del organigrama del pp hay un estamento que es la asamblea de afiliados, a la que ya ni se acuerdan de cuándo fue la última vez que la convocaron. Pero eso son líos internos que ellos sabrán cómo solventan
Lo que en la calle ya es un clamor es que, este partido que nos ha gobernado los últimos años ha despilfarrado la mayoría absoluta que el pueblo le entregó de buena fe. No ha podido gestionarla peor, con más escándalos, más indecencia política y menos sentido común. Y que, por tanto, como tantas otras veces, dentro de cinco meses habrá una oportunidad de devolver un poco de cordura y poner orden en el Ayuntamiento de Ibi. El resto de cantinelas siguen sonando muy desafinadas