
El próximo jueves 22 de abril, al parecer, tiene previsto venir el "Molt Honorable" president de la Generalitat Valenciana, a un acto relacionado con la construcción de las naves nido en el polígono industrial de Ibi. Desde la inauguración del Palacio de Justicia, del que por cierto, llevamos más de un año pagando la luz y el agua por no haberse recepcionado las obras por consellería, el "Tío Paco", como le llamó el presidente del colectivo calé de valencia, no había vuelto a aparecer por estos lares. Por el camino, han sucedido muchas cosas, no demasiado halagüeñas, ni para el tío Paco, ni para la alcaldesa, su anfitriona que lo será el jueves, ni para el PPCV, ni para el PP iberut.
En todo lo anterior, al menos, su discípula y protegida ha demostrado ser una alumna aventajada. Si en el caso Gürtel han aparecido contrataciones a dedo a tutiplen, regalos por doquier, y somos el hazmerreir de toda España, en Ibi, la apertura de procedimientos en los Juzgados, el uso masivo del contrato a dedo (más conocido como vía digital) para adjudicar obras y servicios, las expulsiones, dimisiones, cajas "B", las investigaciones de fiscalía anticorrupción y últimamente, las facturas "curiosas" que están apareciendo, hacen que el sainete de Valencia esté a la altura del vodevil de Ibi.
Siendo honorable la visita del "molt honorable", me sorprendían las declaraciones de la portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, efectuadas el pasado viernes 16 de abril, quien también fue invitada honorable las pasadas fiestas de Moros y Cristianos, y tuvo la ocasión de estar en el palco de nuestro ayuntamiento, siendo agasajada por nuestra primera autoridad, y desfilando a posteriori vestida de chumbera por el recorrido de nuestra Entrada. La honorabilidad de esta invitada, está a la altura de las declaraciones que efectuó en relación con la decisión del Tribunal Supremo de admitir el recurso del fiscal, sobre el archivo de la causa de los trajes por un presunto delito de cohecho impropio, del que se le acusa a otro un poco más honorable que ella. Decía la honorable Paula, preguntada por el reloj Hublot de Señora, valorado en 2400 euros y que al parecer recibió la actual presidenta de las cortes Valencianas, Milagrosa Martínez (también honorable que te cagas), "no nos hemos pronunciado hoy sobre eso porque no nos parece parte sustancial".
Esta claro que la percepción de lo sustancial y lo insustancial debe de depender de lo honorable que seas. Que la presidenta de las Cortes Valencianas recibiera un reloj de lujo meses después de haber adjudicado al parecer "a dedo" a los Gürtel Boys el stand de Fitur cuando ostentaba dicha consellería, para la honorable Paula es "insustancial". Esto, entre coleguis, ya pasa. Para nuestra alcaldesa, que no es honorable pero es "ilustrísima", usar el coche oficial para irse a esquiar es algo debido y que volvería a hacer. Así que entre Molt honorables, honorables e ilustrísimas, nos tienen a todos ahítos de pestilencia, ebrios de presuntas corruptelas y hartos de abusos. Ahora, dentro de cuatro meses, lo que tiene que hacer la ilustrísima es volver a invitar a los honorables, a los molt honorables y al sursum corda a presenciar nuestras Entradas. De paso, también a Correa, al Bigotes y al "Ric", todos amiguitos del alma del tío Paco, del resto de honorables y de toda la banda. Al fin y al cabo, su presencia para los ibenses también sería insustancial.
Lo que está claro, es que aunque en el Quijote se decía que "Las honestas palabras dan indicio de la honestidad del que las pronuncia o las escribe", el título de honorable en demasiadas ocasiones no casa con las palabras que luego pronuncian algunos y mucho menos con las cosas que hacen. Por cierto, tendría guasa que esta "manía" de hacer regalitos caros, también se hubiese dado por estos lares. Pero tiempo al tiempo.